lunes, 8 de marzo de 2010

Donna, Femme,Mulher,Kadin...MUJER


La poesía de John Lennon nos gratifica y nos permite conocer un poco más del interior del corazón masculino, que como bien lo define el autor en su himno hacia la mujer, dice que ellos son como niños y que su vida está en nuestras manos.
En nuestros corazones está entenderlos y quererlos porque como poetiza el autor: después de todo, está escrito en las estrellas!



Woman I can hardly express,

My mixed emotion at my thoughtlessness,

After all I'm forever in your debt,
And woman I will try express,

My inner feelings and thankfullness,

For showing me the meaning of succsess,

Woman I know you understand
The little child inside the man,

Please remember my life is in your hands,

And woman hold me close to your heart,

However, distant don't keep us apart,

After all it is written in the stars,


Woman please let me explain,

I never meant to cause you sorrow or pain,

So let me tell you again and again and again,

I love you (yeah, yeah) now and forever...



A todas, muy feliz día...

lunes, 15 de febrero de 2010

El día de los enamorados- San Valentín


Festejemos hoy este maravilloso día.
El amor es un bello sentimiento que nos convoca para festejar y "estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida" (...)

Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida (...)

Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas. (...)

Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

Estos versos corresponden al fragmento de un poema de Francisco Luis Bernárdez

domingo, 14 de febrero de 2010

Una cuestión de clima





Ella era bella y lo amaba. Él era seductor y también la amaba a Ella.
Ella amaba el vino, los campos soleados en flor, las vides y los olivos mecidos por el viento en las tardes de primavera.

Ël amaba las comidas sazonadas para un paladar exquisito y agasajarse con banquetes pantagruélicos regados con las mejores bebidas.
Los días tristes y neblinosos eran sus favoritos.

Él y Ella se juntaban en lugares soleados adonde también la niebla y la lluvia persistente oscurecían el día y, a veces, también la noche. Mientras los soles alumbraban y calentaban, Ella lo amaba.

Cuando las tenues lloviznas mojaban las calles desiertas, Él la amaba más.

Cada vez que se encontraban Ella traía un vino añejo y ambos lo vertían en finísimas copas, bebían y degustaban exquisitos manjares con placer.

Ella y Él creaban un clima apacible entre las velas, penumbras estratégicas y aromas.

Allí la llama de la pasión se encendía, en un mágico ambiente, y se amaban acaloradamente hasta que el sol o la lluvia los despertaba a un nuevo día.

Ella amaba el sol y el mar. Él, la lluvia y la niebla. Ella y Él se mezclaban y entrelazaban sus cuerpos entre arrebatos climáticos.

El tiempo fue pasando. Hoy entre Ella y Él soplan otros vientos.

La lluvia fue apagando al sol, la niebla oscureció su brillo, el calor se fue enfriando y Ella se fue a buscar otros soles.

Él camina melancólico bajo una tenue llovizna pero ni a Ella se le ocurrió buscar un paraguas ni a Él comprarse una sombrilla.

Mónica Landolfi

El día de los enamorados - San Valentín




Festejemos este maravilloso día.
El amor es un bello sentimiento que nos convoca para festejar y "estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida" (...)

Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida (...)

.Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas. (...)

Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

Estos versos corresponden al fragmento de un poema de Francisco Luis Bernárdez.


Compartamos otra historia de amor

Una cuestión de clima - Cuento de Mónica Landolfi


martes, 9 de febrero de 2010

De amor y de historias

Anticipando el día de los enamorados

El amor está poblado de historias de distinta índole y con diferentes resultados:

encuentros, desencuentros, esperanzas, desesperanzas, esperas, ilusiones, expectativas y todo tipo de sentimientos que involucran a los actores de cada relación.

Compartamos el primer relato. Es solamente una posibilidad entre miles. Vendrán otros que tendrán finales felices o de los otros. Cada uno nos acercará a historias conocidas, escuchas o por qué no, vivenciadas.




Colores

Habían quedado en encontrarse en el parque, después de muchas indecisiones y cambios de fechas.

Era lógico, si todo andaba tan bien así, para qué arruinarlo! Sobretodo Mara que ya estaba entrenada en eso de “arruinar” las relaciones, no, por ella, obviamente, sino porque no se consideraba una mujer con suerte en este aspecto…

Finalmente accedió. En ese parque, a esa hora. Para no romper el hechizo decidieron que se reconocerían sin ninguna marca aparente. El destino los uniría mágicamente.

Por otro lado, Esteban también temeroso se infundió coraje y empezó a caminar por la arboleda con pasos decididos directamente hacia el monumento. Ella le había dicho que tenía el cabello negro y allí aguardaba una morocha que también parecía esperar a alguien. Se acercó, hablaron y el flechazo fue inmediato.

Mara nunca se enteró porqué Esteban no había acudido a la cita, prefirió no indagar y lo dejó librado “a su mala suerte” en este tipo de relaciones.

Lamentó haberse tomado tanto trabajo en la preparación de su aspecto para ese día y nunca se perdonó haberse teñido de rubio el cabello.



La imagen fue escogida de la página

http://lacomunidad.cadenaser.com/esperanza/2008/10/8/pinturas-abstractas-2o

jueves, 28 de enero de 2010

Mujeres bravas; Bravo, mujeres!


Estoshombres ofrece hoy un texto escrito por uno de ellos, donde por fin se reflexiona acerca del valor de las mujeres que piensan, que no sólo son una cara bonita...esas que no escasean...

Elogio de la mujer brava

de Héctor Abad


Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!


Héctor Abad nació en Colombia en 1958 y se recibió en Literatura moderna en Italia, Regresa a Colombia en 1987 cuando un grupo paramilitar asesina a su padre (médico defensor de derechos humanos y fundador de la que ahora es la facultad de medicina) pero se vuelve a ir a Italia por amenazas recibidas, regresa en 1993 aproximadamente y en la actualidad reside en Bogotá.

domingo, 24 de enero de 2010

Vacaciones, ocio y "estos hombres...qué?"


En este lado del planeta el verano ya llegó a la cita y con él el tiempo de ocio y de empezar a pensar en no hacer nada.
Las vacaciones son un buen momento para reflexionar una vez más sobre el tema que nos ocupa:
Tiempo de vacaciones y "estos hombres, qué?".
Por lo expuesto el blog no se toma vacaciones en los denodados esfuerzos de entender a los hombres.
Ahora reflexionemos sobre los "tipos" de hombres en vacaciones:

El hacendoso: Es el que quiere dejar tosdo arreglado e intenta realizar todos los trabajos domésticos que le quedaron pendientes durante la época laboral.
Este tipo de hombre es muy recomendable ya que todo te quedará como nuevo en la casa.
ADVERTENCIA: A no entusiasmarse porque este modelo está en extinción, si no está ya absolutamente desaparecido.
si conocen alguno, mejor no lo divulguen.

El quejoso: Este no es el mejor modelo. Le molesta el sol, el calor, las noticias del verano, los mosquitos, el aire acodicionado porque se resfría del paso del calor al frío, etc, etc.
Todo es buen motivo para su queja.
Es difícil que este ejemplar encuentre un lugar para veranear porque si va a la playa, le molestará la arena caliente en los pies, y si elige un paisaje selvático los mosquitos u otros insectos serán motivo de lamento.
Una posible propuesta es que veranee en la Antártida donde se mantendrá aislado y con frío suficiente para que no se escuchen sus letanías.
Depende la clase de "quejoso" puede ser que sea del tipo que mientras se queja resuelve o del otro que no hace nada mientras no deja de quejarse.

El informatizado: no importará si es vacaciones, si el sol está pleno o si las hermosas playas lo esperan para distenderse ya que él no dejará la silla de su computadora por ningún otro programa posible. La única ventana abierta será la pantalla de su compu, salvo que se anime pero seguramente irá con ella hasta a la playa.

El romántico: Se la pasa haciendo analogías entre el paisaje que lo circunda y alguna característica de la mujer que lo acompañe.
Generalmente son los más jovenes, ya que los mayores se olvidaron del romanticismo.
Dentro de esta categoría algunos lo llevan al extremo de aprender a tocar la guitarra durante todo el año solamente para impresionar a la muchacha en cuestión. Éste a fuerza de poesía a veces se torna "pesado" pero después de todo no es un mal ejemplar a considerar.

El aventurero: no hay mosquito, calor, lluvia ni humedad, que logre disipar sus impulsos en la búsqueda de la constante aventura, tal vez arrastrando a las más inverosímiles situaciones peligrosas como escalar cerros entre piedras, investigar zonas riesgosas, arrojarse en parapente, o aladeltismo a una cándida criatura que hubiera preferido contemplar
plácidamente el entorno y completar crucigramas mientras se embadurna con bloqueador solar.

El histérico:
Es una especie de quejoso pero llevado a niveles más exacerbados, por ejemplo no sólo se queja de los factores climáticos adversos, sino también suele quejarse de...todo.

El guitarrero: Es el ganador por excelencia, conquista a la playa entera con su varieté de canciones, siempre consigue compañía aún sin proponérselo. Al dedicarse a esta rama del arte, no sólo conquista mujeres sino que también gana amigos ocasionales.

El práctico: Siempre tiene soluciones para todos los inconvenientes que pudieran aparecer; desde el picnic, armado de carpa, fogón, etc.
Todo lo organiza y prepara, de esta manera el verano y las vacaciones no logran sorprenderlo porque siempre tiene un recurso a mano.
Llevado al extremo corrés el riesgo de que se entrometa excesivamente en resolver las cosas de su partener, incluso las que siempre supo resolver sola.